Perimenopausia e intolerancia a la lactosa

Uno de los cambios que pueden aparecer en la perimenopausia es la intolerancia a la lactosa

 

La perimenopausia hacer referencia al periodo de transición a la menopausia, que se asocia con síntomas comunes como períodos menstruales irregulares, sofocos, sudoración nocturna, insomnio o disminución de la líbido.
Pero en la perimenopausia también pueden aparecer otros cambios, como una especial sensibilidad a algunos alimentos, y ciertas condiciones digestivas como la intolerancia a la lactosa.
Muchas veces, alimentos que antes no causaban problemas (como el helado o el queso) ahora producen problemas estomacales o digestivos, como náuseas o diarrea. Esto podría ser un signo claro de que pudiera existir una intolerancia a la lactosa.La intolerancia a la lactosa significa que el cuerpo no puede digerir por completo el azúcar de la leche (lactosa) de los productos lácteos.

 

La intolerancia a la lactosa parece ser una tendencia cada vez mayor en la perimenopausia.

Los cambios en los niveles hormonales asociados a la perimenopausia parecen ser los responsables de la intolerancia a la lactosa. Los cambios en la dieta, como comer más verduras y carbohidratos complejos también pueden contribuir al problema.
La intolerancia a la lactosa es consecuencia de un déficit de lactasa, la enzima digestiva producida en el intestino delgado y que es necesaria para la descomposición de la lactosa en los productos lácteos. A medida que envejece, el cuerpo puede dejar de producir lactasa, por lo que ya no se tolera igual la lactosa.

Intolerancia a la lactosa.

Algunos de los síntomas asociados con la intolerancia a la lactosa son: gases, hinchazón, calambres abdominales, náuseas y diarrea.
Limitar o utilizar alternativas a los productos lácteos pueden ayudar a controlar los síntomas.Aunque los productos lácteos son fuentes de calcio, también existen otros alimentos no lácteos ricos en calcio como las almendras, el brócoli, las espinacas, la soja, la leche de arroz,…

Algunas mujeres perimenopáusicas deben evitar todos los productos lácteos. Sin embargo, la mayoría de las mujeres pueden disfrutar de pequeñas porciones sin consecuencias.
Seguir leyendo: 

 


Añadir comentario