¿A qué se debe la falta de energía en el embarazo?

El cansancio es un síntoma muy común durante el embarazo, especialmente durante el primer y tercer trimestre. 

Generalmente suele mejorar durante el segundo trimestre, aunque algunas mujeres se sienten faltas de energía durante todo su embarazo.
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¿Qué causa la falta de energía durante el embarazo?

En las primeras semanas del embarazo, los cambios en los niveles hormonales, especialmente el aumento de la producción de progesterona hace que una mujer se sienta más lenta y con sueño.

Además se está produciendo más sangre para llevar nutrientes al bebé lo que causa un mayor esfuerzo para el corazón y otros órganos. Todos estos cambios hacen que el organismo necesite hacer un esfuerzo extra, y es lo que hace que la mujer se sienta tan cansada.

pregnant woman with a headache and pain

A medida que avanza el embarazo, también puede aparecer problemas para poder conciliar el sueño. La necesidad de ir al baño más a menudo o incluso la aparición de calambres en las piernas o de acidez estomacal puede hacer hayan más interrupciones durante el sueño. Todo esto también aumenta el cansancio, sobre todo en las últimas semanas del embarazo.
La fatiga también puede ser un síntoma de anemia, especialmente de anemia por deficiencia de hierro.
La anemia por deficiencia de hierro afecta a alrededor del 50% de todas las mujeres embarazadas. El cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina, que permite transportar oxígeno a los tejidos de la madre y del bebé. La necesidad de hierro aumenta durante el embarazo, debido a las necesidades del bebé y el aumento de la sangre producida por el cuerpo.

¿Cómo tratar la falta de energía durante el embarazo?

Para reducir la falta de energía y fatiga durante el embarazo:
  • Intentar descansar lo máximo posible. Para ello puede ser útil tomar siestas cuando se pueda, o acostarse temprano.
  • Bebiendo suficientes líquidos al principio del día y evitar beber durante unas 2 o 3 horas antes de acostarse. De este modo puede que se reduzca la necesidad de ir al baño con mucha frecuencia durante la noche.
  • Minimizar la acidez nocturna evitando comer justo antes de acostarse.
  • Para evitar los calambres nocturnos se deben:
    • estirar los músculos de las piernas antes de acostarse.
    • asegúrese de incluir alimentos ricos en potasio, como plátanos, melocotones, kiwis, patatas y verduras de hoja verde en su dieta sobre una base diaria.
  • Practicar ejercicio puede mejorar el estado de ánimo y nivel de energía.
  • Tratar de comer cada 3-4 horas, incluyendo hidratos de carbono, proteínas y grasas en cada comida.
  • Evitar la cafeína.
  • Evitar el estrés (o por lo menos intentarlo) .
  • Tomar vitaminas prenatales. Suelen contener vitaminas y minerales esenciales, y hierro.
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