Todo lo que debes saber sobre la gripe

La gripe es una enfermedad respiratoria causada por los virus de la gripe (o influenzavirus), que se caracterizan por ser muy contagiosos y por presentarse en forma de epidemias anuales durante el periodo de otoño-invierno.

Te aclaramos las dudas más frecuentes sobre esta enfermedad.

gripe

¿Cómo se contagia la gripe?

Por las gotas de Flügge

Los virus de la gripe se transmiten de persona a persona a través de gotitas de secreciones respiratorias que se lanzan al ambiente al hablar, al toser y al estornudar.

Por una incorrecta higiene

En ocasiones, es posible que una persona se infecte al tocar objetos (pañuelos, enseres de comida…) que contienen los virus de la gripe y luego tocarse la boca o la nariz.

 

¿Cuándo se puede contagiar?

La mayoría de los adultos sanos pueden infectar a otras personas, desde 1-2 días antes del inicio de los síntomas, hasta 5-6 días después de contraer la enfermedad.

 

¿Cuánto dura una gripe?

Alrededor de 1 semana.

 

¿Cuáles son síntomas de la gripe?

La gripe se caracteriza por la aparición brusca de un cuadro clínico típico formado por cuatro síntomas principales:

  • Fiebre alta (superior a 38 ºC).
  • Cefalea (dolor de cabeza).
  • Malestar general intenso.
  • Síntomas respiratorios.

Otros síntomas de gripe incluyen: tos seca, dolor de garganta, secreción o congestión nasal, dolores musculares… y también pueden presentarse síntomas digestivos, como náusea, vómitos y diarrea, pero estos últimos son más comunes en los niños que en los adultos.

 

¿Cómo se diagnostica?

Normalmente el diagnóstico de la gripe se basa en los síntomas.

La presencia de un cuadro de fiebre, malestar general, cefalea y tos, con secreción nasal en la época de la gripe, suelen ser datos suficientes.

 

¿Cuál es el tratamiento de la gripe?

Las medidas básicas en el tratamiento de la gripe son el reposo en cama, la toma de abundantes líquidos, en especial infusiones y zumos naturales. Además siempre debemos de dejar de fumar y no beber bebidas alcohólicas.

También pueden ser de ayuda los tratamientos sintomáticos:

  • Analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno que alivian el malestar y el dolor muscular y de cabeza, disminuyendo también la fiebre.
  • Antitusígenos para evitar el estímulo de la tos. No deben de utilizarse sin indicación médica y, en especial, si existe tos productiva con abundantes secreciones, ya que al facilitar la retención de las secreciones, éstas pueden infectarse.
  • Expectorantes: ayudan a que el moco sea más fluido y facilitan la expectoración.
  • Descongestionantes nasales: disminuyen el grosor de la mucosa de las vías nasales y reducen la congestión.

 

¿Puede ser grave?

La forma de presentación de la gripe varía desde síntomas leves a otros graves con gran afectación del estado general, pero incluso en estos casos de gran afectación, en la mayoría de las ocasiones la gripe no supone un peligro para las personas que la padecen.

En algunos casos (pocos) la gripe puede producir complicaciones.

 

¿Qué complicaciones pueden aparecer como consecuencia de la gripe?

Las complicaciones causadas por la gripe dependen sobre todo del estado de salud previo del paciente.

En los adultos, las complicaciones más frecuentes son las respiratorias, como la neumonía gripal o bacteriana, la bronquitis y el agravamiento de la insuficiencia respiratoria en los pacientes con EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) o bronquitis crónica.

 

¿Hay personas con más riesgo de padecer complicaciones de la gripe?

Algunas personas, entre ellas las de edad avanzada, los niños pequeños y las personas que padecen enfermedades graves o crónicas, tienen mayor riesgo de complicaciones serias a causa de la gripe.

Además en los pacientes con problemas crónicos, como la diabetes, enfermedades cardiovasculares, asma, insuficiencia renal o hepática, la gripe generalmente provoca un agravamiento de su enfermedad.

 

¿Debemos consultar al médico cuando tenemos la gripe?

Deben de consultar a su médico los pacientes con alto riesgo de sufrir complicaciones debido a la gripe: ancianos, personas que tienen enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas y los niños pequeños.

 

¿Cómo podemos prevenir la gripe?

La mejor manera de prevenir la gripe es vacunándose todos los años en otoño.

Aproximadamente dos semanas después de recibir la vacuna, el cuerpo genera los anticuerpos que protegen contra la infección por el virus de la gripe.

 

¿Qué se puede hacer para evitar contagios?

La vacunación contra la gripe es el método más eficaz para prevenirla, pero además para disminuir el contagio de los virus entre las personas, son aconsejables una serie de medidas de higiene:

Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando se tose o se estornuda.
Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de toser o estornudar.
Evitar acercarse a personas que estén enfermas.
•No tocarse los ojos, la nariz ni la boca para evitar transmitir los virus con las manos.
Y lo más importante, las personas con gripe deben quedarse en casa y no ir al trabajo, la escuela o centros públicos para evitar transmitir la gripe y que otros enfermen.

 

¿Debemos vacunarnos de la gripe todos los años?

Sí, los virus de la gripe se caracterizan por su gran capacidad de variación, cambiando de año en año los tipos de virus circulantes, además de coexistir circulando varias cepas distintas cada temporada.

Este es el motivo por el cual la vacuna frente a la gripe cambia cada año y debemos vacunarnos nuevamente.

 

¿Quiénes deben vacunarse frente a la gripe?

La vacunación se recomienda fundamentalmente para las personas con riesgo de sufrir complicaciones en caso de padecer la gripe y en segundo lugar, para las personas en contacto con estos grupos ya que pueden transmitírsela.

 

Las personas que tienen riesgo de sufrir complicaciones:

1. Personas de edad mayor o igual a 65 años.

2. Personas menores de 65 años que presentan riesgo de complicaciones: Enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, EPOC, fibrosis quística, asma…

3. Niños mayores de 6 meses y adultos con:

  • Enfermedades metabólicas, incluida diabetes mellitus.
  • Obesidad mórbida.
  • Insuficiencia renal.
  • Enfermedades de la sangre y anemias.
  • Insuficiencia hepática crónica.
  • Enfermedades neuromusculares graves.
  • Inmunosupresión, VIH o receptores de trasplantes de órgano.
  • Trastornos y enfermedades que conllevan disfunción cognitiva: síndrome de Down, demencia.

4. Residentes en instituciones cerradas, centros de internamiento, residencia de mayores…de cualquier edad que padezcan procesos crónicos.
5. Mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación.

Las personas que pueden transmitir la gripe a aquellas personas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones:

  • Trabajadores de los centros sanitarios.
  • Personas que por su ocupación trabajan en instituciones geriátricas o en centros de atención a enfermos crónicos.
  • Personas que proporcionen cuidados domiciliarios a pacientes de alto riesgo o ancianos.
  • Personas que conviven en el hogar, incluidos niños, con otras que pertenecen a algunos de los grupos de alto riesgo

 

Vídeo en el que el Dr. Alejandro Hernández le explica al Dr. Juan Madrid muchas de las dudas que tenemos sobre la gripe.

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