¿Cómo se diagnostica la artrosis?

En general el diagnostico suele ser relativamente fácil

Especialmente si estas dolencias aparecen en personas mayores y en localizaciones típicas como columna, manos, rodillas y caderas.

Conoce qué pruebas podría mandarte tu médico para saber si sufres artrosis.

Cómo se diagnostica la artrosis

 

El primer paso

Lo que cuenta el paciente. La historia clínica, la características del dolor y la localización de la articulación afectada son los primeros pasos para sospechar que una persona sufre de artrosis.

El dolor suele aparecer cuando se mueve la articulación afectada, y mejora con el reposo.

Mediante la exploración el médico confirmará el origen y la limitación de la articulación lesionada. Por ejemplo, en ocasiones solo con visualizar y palpar los nódulos de los dedos, se puede reconocer con facilidad una artrosis de la mano.

Sin embargo, el diagnóstico no siempre es fácil. Existen otras enfermedades que también pueden dañar las articulaciones y ocasionar unos síntomas parecidos.

 

¿Cuándo es necesario pedir exploraciones complementarias?

En los casos en los que no esté claro el diagnóstico será necesario la realización de algunas pruebas complementarias. 

  • Análisis

Para comprobar la existencia de inflamación o de otras alteraciones típicas de la artritis, que son otro grupo de enfermedades articulares.

  • Pruebas de imagen

En especial de radiografías, que es la prueba de imagen que más se utiliza.

Generalmente una radiografía simple nos permite confirmar el diagnóstico y en muchos casos valorar la gravedad de la artrosis.

El cartílago, que es la estructura de la articulación que más se daña en la artrosis, es radiotransparente, es decir es trasparente es las radiografías.

 

El daño del cartílago se puede apreciar de forma indirecta:

  • Por el pinzamiento que se produce entre los huesos que forman la articulación
  • Reforzamiento dentro de la articulación, que es lo que se conoce como esclerosis. Es un intento de la articulación de recuperarse, aunque sin éxito.
  • Aparición de un crecimiento óseo en los bordes de la articulación, que se llaman osteofitos.

Pruebas para el diagnóstico de la artrosis

¿Cuándo es conveniente hacer un TAC o una resonancia magnética?

En algunos casos, además de la radiografía, es necesario solicitar otras técnicas de imagen más complejas, como el escáner o la resonancia.

  • Cuando hay sospecha que junto con la artrosis hay daño de otras estructuras de la articulación.
  • Se necesita tener un mejor conocimiento del daño interno del cartílago y de las estructuras articulares, especialmente cuando se está valorando un tratamiento quirúrgico.

Es muy frecuente que en la artrosis de rodilla estén dañados los meniscos y a veces los ligamentos o exista derrame articular.

O que en la valoración del dolor en la columna, además de la artrosis existan daño de los discos vertebrales, que pueden ocasionar una hernia discal o una protrusión, que muchas veces puede ser la causa de dolor más importante en la columna.

 

¿Qué papel juega la ecografía?

La ecografía valora estructuras más superficiales.

En algunas articulaciones sirve para ver si hay líquido, y sobre todo para estudiar las estructuras que están alrededor de la articulación. Pero no para hacer una valoración específica de la artrosis.

 

En el siguiente vídeo el Dr. Luis F Linares explica al Dr. Juan Madrid qué pruebas se utilizan para diagnosticar la artrosis:

 

 

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