¿Qué es el síndrome del niño zarandeado?

El síndrome del niño zarandeado es una patología que puede tener consecuencias muy graves para el niño que la sufre, que es evitable y que debe ser conocida por todas las personas que tienen contacto con niños, con el fin de procurar su prevención.

¿Qué es el síndrome del niño zarandeado?

El término niño zarandeado lo acuñó Caffey en 1972.

Ocurre siempre en niños menores de 3 años y fundamentalmente en el primer año de vida.

¿Con qué frecuencia se produce el síndrome del niño zarandeado?

Actualmente es la causa más frecuente de traumatismo craneal grave en lactantes de menos de un año con una tasa anual de incidencia estimada en 11 a 24 casos por 100.000 niños menores de un año.

Se conocen algunos factores favorecedores de este problema:

  • Corta edad de los padres.
  • Mala situación socio-económica o laboral.
  • Alcoholismo/drogadicción.
  • Situación inestable de la pareja.

¿Qué es el síndrome del niño zarandeado?

El síndrome del niño zarandeado ocurre cuando un lactante pequeño con llanto irritable, es sostenido por un adulto habitualmente por el tórax y es sacudido bruscamente para que se calle o calme. Esto puede provocar daños cerebrales muy importantes.

El zarandeo brusco puede estar motivado por un maltrato intencionado o por maniobras de reanimación en situaciones concretas, como puede ser ante un espasmo del sollozo, un síncope o desvanecimiento o una crisis epiléptica.

¿Por qué el zarandeo brusco puede producir daños cerebrales?

Se produce por un mecanismo de aceleración-desaceleración brusca de la cabeza del bebe que tiene un peso desproporcionadamente alto con relación al cuerpo y una musculatura del cuello todavía muy débil para soportar el peso y las oscilaciones de la cabeza.

¿Qué consecuencias puede producir este zarandeo?

Como consecuencia del zarandeo se produce una alteración del ritmo respiratorio que puede llegar a provocar la parada respiratoria y como consecuencia dar lugar a lesiones cerebrales por falta de oxígeno.

La combinación de fuerzas de aceleración, desaceleración y rotación asociadas al zarandeo, están implicadas en la rotura traumática de unas venas localizadas en las meninges, que provocaran hemorragias en el interior del cráneo, lo que en términos médicos recibe el nombre de “hematomas subdurales”. 

También se pueden producir hemorragias en la retina, posiblemente por aumento de la presión venosa a este nivel.

¿Cómo puede evolucionar este síndrome?

La evolución habitual del síndrome es:

  • Daño cerebral permanente que provocará discapacidad cognitiva de mayor o menor intensidad.
  • Déficits neurológicos (parálisis cerebral).
  • Disminución o pérdida total de la visión.
  • Epilepsia en algunos casos refractaria a los tratamientos antiepilépticos.

Importante

  • El zarandeo o sacudimiento brusco del bebé, con o sin impacto de la cabeza, puede causar graves lesiones en el sistema nervioso central del lactante.
  • Es preciso luchar contras las condiciones sociales adversas y detectar factores de riesgo que están prevalentes en la mayoría de los casos, con el fin de intentar la prevención.

Vídeo en el que el Dr Alberto Puche explica a Juan Madrid qué es el síndrome del niño zarandeado.

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