Lo que debes saber sobre las infiltraciones

Las infiltraciones pueden utilizarse en numerosos casos y son bastante eficaces

El uso más común es en las articulaciones inflamadas, que pueden deberse a diversos trastornos como la artrosis.

La función de la infiltración es eliminar o reducir de una forma rápida la inflamación de la articulación inyectando directamente un medicamento en la zona afectada. Con esto se consigue que el medicamento llegue antes y en mayor cantidad.

 

Infiltracion en la rodilla

El líquido en la rodilla es un signo muy común de inflamación

Normalmente en estos casos, además de realizar una infiltración, se suele aspirar ese líquido. Es lo que se conoce como artrocentesis.

Se hace por varios motivos:

  • Hay una inflamación dolorosa
  • Ese líquido está siendo un obstáculo mecánico para que se pueda movilizar la articulación. El líquido se extrae con la finalidad de mejorar al paciente
  • Valor diagnóstico. Este líquido se puede analizar, sobre todo cuando sospechamos que además de una artrosis hay una artritis por pequeños cristales (pirofosfato o ureato), y sobre todo para descartar, en el caso de que el paciente haya tenido fiebre, que se trate de una artritis infecciosa, que sería un problema más grave.

No siempre se analiza el líquido que se extrae. Generalmente se analiza cuando es la primera vez que se extrae, pero cuando esto es algo que se repite en el mismo paciente y se conocen las causas no se suele analizar.

 

¿Cómo se extrae el líquido de la rodilla?

Es un procedimiento muy sencillo.

Hay unos mínimos requerimientos de asepsia, y en muchos casos no se utiliza anestesia, sobre todo en el caso de articulaciones grandes. En pacientes que tienen mucho dolor si que se suele usar anestesia.

 

¿Qué son las infiltraciones?

Una infiltración consiste en inyectar un medicamento directamente en la parte del cuerpo que duele. En algunos casos, además de extraer líquido, suelen hacerse infiltraciones.

Esto permite que el medicamento vaya directo al tejido que se quiere tratar, con un resultado más rápido y duradero, evitando los efectos secundarios sistémicos de los medicamentos que se administran por vía oral o intramuscular.

Generalmente cuando nos hablan de infiltraciones solemos pensar en los corticoides, pero actualmente hay un otros productos beneficiosos que se aplican a través de infiltraciones y que tienen efectos muy beneficiosos.

El usar uno u otro fármaco va a depender de cada caso.

Al bajar la inflamación no se produce el líquido que se estaba acumulando en la articulación, y se reduce toda la sintomatología que produce. El dolor y la inmovilidad de la articulación mejoran.

 

Infiltración con corticoides

Es el fármaco más usado en las infiltraciones.

Aunque tienen mala fama cuando se utilizan crónicamente, son fármacos extraordinarios cuya función es eliminar o reducir de una forma bastante rápida la inflamación de la articulación.

El corticoide que normalmente se infiltra en la articulación pasa poco a la sangre, por lo que tienen los efectos sistémicos son escasos.

Suelen ser corticoides fluorados, que tienen una vida media mayor, pero que suelen permanecer en la articulación y tienen poco acceso al resto del organismo.

 

Infiltración con ácido hialurónico

El ácido hialurónico tiene un efecto parecido a los fármacos condroprotectores.

Se trata de un material espeso, que incluso muchas veces cuesta inyectarlo en la articulación, y que haría como un “colchón de agua” amortiguando y sustituyendo a el cartílago dañado.

El ácido hialurónico desaparece en poco tiempo, pero se ha visto que tiene propiedades que parece vigoriza a las células y hace que se reduzca la inflamación.

El efecto dura varios meses.

 

Infiltración con factores plaquetarios

Sobre este tema hay más experiencia en problemas tendinosos, en roturas o roturas parciales.

La terapia con factores plaquetarios ayudan a la regeneración de los tejidos. Estos factores actuarían a modo de pequeño parche, intentando reparar pequeñas roturas que se han generado en el tendón y así intentar evitar la cirugía.

Se han utilizado también en la artrosis, aunque aquí hay menos experiencia porque no hay demasiados ensayos clínicos para defender esta técnica, pero sí se tiene la evidencia de que es una técnica curativa.

Normalmente lo que se hace es sacarle una cantidad determinada de sangre al paciente. Esa sangre se centrifuga y de ahí se saca una parte enriquecida con factores plaquetarios. Estos son factores que favorecen la cicatrización, y es lo que se inyecta directamente en el interior de la articulación o cerca de un tendón.

¿Cada cuánto tiempo suelen hacerse las infiltraciones?

No hay una norma fija.

En general en una misma articulación, no se debería administrar más de 3-4 infiltraciones de corticoides a lo largo de un año. Normalmente se recomienda esperar un intervalo de tiempo entre una infiltración y otra que suele ir de 1-3 semana, e incluso 1 mes, y que va a depender de la sintomatología.

Esto es distinto cuando se utilizan otros tratamientos, como el ácido hialurónico. El ácido hialurónico suele tener muchas menos contraindicaciones, y se puede repetir su uso con una mayor frecuencia.

Dentro del ácido hialurónico hay distintos preparados que tienen una vida media más larga. Los hay que se administran de forma semanal y otros que solo se administran cada 6 meses porque su efecto es más prolongado.

 

El Dr. Luis Linares explica al Dr. Juan Madrid algunos aspectos relacionados con las infiltraciones:

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