¿Se puede confundir una depresión con otra enfermedad?

Para no diagnosticar a una persona de una enfermedad cuando realmente tiene otra, los médicos realizan lo que se conoce como diagnóstico diferencial.

Muchas enfermedades tienen unos síntomas parecidos a los de una depresión y no lo son.

Es el psiquiatra el especialista encargado de diagnosticar correctamente esta enfermedad. Y aunque solo se basa en la historia clínica para diagnosticarla no suele fallar en su valoración.

Aquellas enfermedades que incluyen en su cuadro clínico síntomas de depresión pueden confundirse con esta enfermedad. Veamos algunas de ellas:

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¿Con qué enfermedades se puede confundir una depresión?

  • Trastorno obsesivo

Este trastorno se dan en personas que son muy meticulosas, muy perfeccionistas, muy cumplidoras, suelen tener un grado de exigencia personal muy elevado, además funcionan con altas dosis de culpabilidad cuando no hacen exactamente lo que deben o no les salen las cosas como ellos quieren.

Cuando esto sucede se generan en la persona unos síntomas similares a los de una depresión, es decir pierden el sueño o pierden el apetito.

En estos casos hay que tratar el trastorno obsesivo sobre todo si evoluciona hacia un trastorno obsesivo compulsivo pero no es una depresión.

 

  • Las fobias y los miedos

Otro trastorno que puede confundirse con una depresión es la agorafobia.

La persona que sufre de agorafobia se siente que no puede desplazarse a los sitios porque le da sensación de mareo, de falta de aire, sienten taquicardias, sensación de inquietud, le sudan las manos, tiene sensación de malestar general, parece como si tuviera un nudo en la garganta y además tiene determinados síntomas característicos de una depresión como son las ganas de llorar ante la impotencia de poder afrontar esos miedos.

Estos síntomas depresivos son los que se pueden confundir con una depresión.

 

  • Trastorno comórbido

Los trastornos comórbidos son aquellos trastornos secundarios que tiene una persona además de la enfermedad principal.

Las comorbidades que se pueden enmascarar son la depresión con una agorafobia o la depresión con un trastorno obsesivo.

 

  • Depresión como puerta de entrada a otra enfermedad

– Parkinson

Se ha observado que en personas sin antecedentes de ningún tipo de depresión cuando llegan a los 50 años sufren un cuadro depresivo, que si se le sigue la pista durante 3, 4, 5 años se ve cómo aparecen los síntomas neurológicos característicos del Párkinson y se desarrolla la enfermedad.

Pero en este caso la depresión es la puerta de entrada a otra enfermedad.

 

  • Hormonas tiroideas

El estudio de las hormonas tiroideas en pacientes de consultas psiquiátricas es muy frecuente y está muy justificado en determinadas situaciones como pueden ser:

• En personas que llegan a la consulta del psiquiatra preguntando por un síndrome ansioso con temblores, con palpitaciones, o llegan con estados de excitación o de euforia, con trastornos de hiperactividad o de ansiedad y luego resulta que en todos estos casos lo que la persona tiene es un hipertiroidismo y no las demás enfermedades.

• En personas que llegan con un cuadro depresivo que no responde al tratamiento con antidepresivos y después resulta que es un hipotiroidismo.

• En pacientes que han sido tratados con lítio, ya que puede producir hipotiroidismo.

 

¿Se hacen pruebas complementarias para confirmar el diagnóstico de depresión?

De momentos los psiquiatras no tienen pruebas complementaria que confirmen que una persona tiene depresión, sin embargo para estos especialistas la historia clínica del paciente es más que suficiente para establecer un diagnóstico certero de la enfermedad.

Para un psiquiatra está claramente etiquetado cuando una persona tiene depresión y cuando no.

 

Vídeo en el que el Dr. Francisco Toledo le explica al Dr. Juan Madrid como se hace un diagnóstico diferencial para no confundir una depresión con otra enfermedad.

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