¿Cómo se diagnostica el asma?

Para hacer el diagnóstico de asma es necesario que los pacientes tengan una serie de síntomas que harán que el médico sospeche el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el asma?

¿Cuáles son los síntomas del asma?

La dificultad para respirar, la tos, los pitos durante la respiración y la opresión en el pecho.

Ante la existencia de estos síntomas, es necesario confirmar el diagnóstico mediante algunas pruebas diagnósticas que puedan demostrar alguna de las tres características del asma:

  • La obstrucción reversible de los bronquios provocada por la inflamación.
  • La variabilidad de la obstrucción de los bronquios.
  • La respuesta exagerada de los bronquios ante estímulos o la presencia de la inflamación.

¿Cuáles son los síntomas del asma?

¿Cómo se demostrar la obstrucción reversible de los bronquios?

Se puede demostrar realizando una espirometría con prueba broncodilatadora.

1. La espirometría es la prueba que nos proporciona la mayor información sobre la función pulmonar, mide la cantidad de aire y la velocidad con la que sale. Es una prueba fundamental para el diagnóstico del asma y su seguimiento.

En el asma, como la vía aérea está obstruida, el aire tarda más tiempo en salir que en las personas que no tienen obstrucción.

La prueba consiste en llenar el pecho de aire al máximo y soplar lo más rápido posible a través de un tubo para vaciar el pulmón todo lo que se pueda.

Esta prueba nos va a dar dos datos fundamentales para explorar el asma:

  • La capacidad vital forzada que es toda la cantidad de aire que sale.
  • El volumen espiratorio máximo en el primer segundo, es decir, la cantidad de aire que sale en el primer segundo de la exploración y es el dato que nos va a medir la obstrucción.

2. La prueba broncodilatadora consiste en administrar broncodilatadores inhalados de acción rápida al paciente, para volver a realizar la espirometría aproximadamente 15 minutos después de la administración. Si el valor del volumen espiratorio máximo en el primer segundo mejora de forma importante, podríamos demostrar que los bronquios vuelven a abrirse, existe una obstrucción reversible y, por tanto, en un paciente con síntomas se podría realizar el diagnóstico de asma.

¿Cómo se demuestra la variabilidad de la obstrucción de los bronquios?

Se puede demostrar mediante un medidor de flujo espiratorio máximo o pico espiratorio de flujo (FEM o PEF).

Este medidor es un dispositivo sencillo de manejar, que el paciente puede tener en su casa y realizar mediciones periódicas como parte de su plan de autocontrol.

Las mediciones se realizan llenando el pecho de aire al máximo y posteriormente soplando con la máxima fuerza a través del dispositivo. El paciente anota las mediciones en unas hojas de registro y el médico determina si el flujo espiratorio máximo es variable en un 20%, con lo que también se podría determinar el diagnóstico de asma.

¿Cómo se demuestra la respuesta exagerada de los bronquios frente a estímulos?

Se demuestra mediante las pruebas de provocación bronquial. En estas pruebas, el paciente inhala de forma controlada sustancias que pueden producir obstrucción bronquial, y si esto ocurre el diagnóstico de asma quedaría establecido.

¿Cómo se demuestra la existencia de inflamación bronquial?

Se podría hacer mediante un medidor de la fracción de óxido nítrico exhalado (FENO).

El óxido nítrico es un gas que se produce en los pulmones cuando existe inflamación y su fracción exhalada nos informa sobre el grado de inflamación bronquial.

La prueba consiste en vaciar los pulmones, inhalar aire limpio de óxido nítrico y posteriormente expulsarlo a una velocidad determinada. El medidor analiza el aire exhalado y determina la cantidad de óxido nítrico y, por tanto, el grado de inflamación.

Vídeo en el que el Dr Rubén Andújar explica a Juan Madrid cómo se diagnostica el asma.

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