Final del reto saludable del Dr. Juan Madrid

¿Puede la dieta mediterránea y el ejercicio físico mejorar las analíticas de una persona sin tomar pastillas?

Podemos decir muy orgullosos que sí. Un estilo de vida saludable mejora los parámetros analíticos de una persona enferma sin necesidad de tomar pastillas.

Juan Antonio era una persona con diabetes tipo 2, hipertenso, con un hígado graso moderado, con una alteración lipídica, con problemas para conciliar el sueño, con ardores y con dolores articulares, tras cambiar su estilo de vida y seguir un patrón de alimentación saludable, como es la dieta mediterránea y haciendo ejercicio físico, ha logrado curarse de muchas de sus enfermedades y aumentar su esperanza de vida entre 10 y 15 años y todo esto sin tomar ningún medicamento.

 

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¿Quién es el responsable de que una persona que se ponga a dieta, tenga éxito o fracase?

El Dr. Juan Madrid lo tiene claro. El éxito de que una persona pierda peso, a través de una modificación de sus hábitos, sin dudarlo es del paciente.

Mientras que el fracaso es algo que se puede compartir. La culpa de que una persona no alcance sus objetivos puede deberse en parte al especialista, que no ha sabido motivarlo adecuadamente o suficientemente, y en parte al paciente, que no ha seguido las recomendaciones.

¿Cómo se puede saber si una persona pierde masa muscular o masa grasa?

A través de las básculas de bioimpedancia eléctricas, que funcionan de la siguiente manera:

  • Cuando una persona se sube a la báscula con los pies descalzos, la máquina pasa una corriente eléctrica mínima imperceptible a través del paciente.
  • La velocidad de conducción de esa corriente es distinta según pase por una masa grasa o por una masa muscular. La máquina es capaz de detectar los cambios de velocidad y junto con una serie de fórmulas, determina cuánta grasa y músculo tiene una persona.
  • Comparando los resultados se determina la pérdida obtenida.

 

Resultados alcanzados por Juan Antonio

  • Peso: Juan Antonio llegó a la consulta con 115 kg, tras el reto pesaba 99.7 kg, es decir, había perdido 15.3 kg.
  • Grasa: De los 38.2 kg de grasa con los que llegó, acabó con 29.9 kg. Y prácticamente todo lo que había perdido era grasa, la masa muscular no la había tocado, que es lo ideal en una dieta saludable.
  • IMC: Juan Antonio llegó a la consulta con un IMC de 34, al finalizar el reto estaba en 29.4, es decir, pasó de tener una obesidad grado I (casi grado II) a tener sobrepeso.
  • Tensión arterial: De 150/95 (persona hipertensa) pasó a tener una tensión de 120/85 (persona normotensa).

 

La dieta mediterránea y el ejercicio físico ¿cómo han modificado las analíticas?

  • Glucosa: Juan Antonio llegó a la consulta con una glucosa de 159, es decir, que era diabético tipo 2. Cuando finalizó el reto su glucosa estaba en 100, sus niveles se habían corregido hasta valores normales.

Para considerar que una persona es diabética su glucosa debe ser igual o mayor a 126, habiéndole repetido la analítica, para confirmar los datos y evitar errores del laboratorio.

  • Colesterol: Empezó el reto con 212 de colesterol cuando acabó sus niveles estaban en 189. Lo recomendable es que las personas tengan un colesterol menor de 200.

El colesterol malo, el LDL, pasó de 143 a 123.

  • Transaminasas: Cuando empezó el reto, Juan Antonio tenía la GOT en 44 y finalizó con 41 y la GPT estaba en 59  y se corrigió hasta 38.

Las personas que tienen obesidad, sobre todo abdominal, pueden sufrir infiltraciones de grasa en el hígado, lo que se denomina hígado graso, esto puede aumentar los valores de las transaminasas.

Actualmente no existe ningún tratamiento para mejorar el hígado graso excepto realizar una alimentación saludable, hacer ejercicio físico y perder peso.

  • Ácido úrico: Juan Antonio pasó de tener 8 mg/dL de ácido úrico a 6.8 mg/dL al finalizar el reto. La hiperuricemia de Juan Antonio era asintomática. Aunque en estos casos la hiperuricemia no se trata, al bajar de peso el paciente corrigió sus niveles hasta encontrarse dentro de la normalidad, lo que disminuye el riesgo de padecer cólicos nefríticos y ataques de gota.

 

Reflexión final

Si Juan Antonio logra mantener esta pérdida de peso habrá aumentado su esperanza de vida en 10-15 años.

Con la pérdida de peso alcanzada Juan Antonio ha dejado de ser una persona:

  • Diabética tipo 2.
  • Hipertensa.
  • Con el hígado graso moderado.
  • Con una alteración lipídica.
  • Destinada a tomar de forma crónica 3 pastillas al día: una para la tensión, otra para la diabetes y otra para el riesgo cardiovascular producido por la diabetes.
  • Con un 20% de probabilidad mayor de sufrir un infarto, por lo que su esperanza de vida a aumentado.
  • Con problemas de ardores, con problemas de no poder dormir bien y con dolores articulares.

Podemos decir que la dieta mediterránea y el ejercicio físico curan.

 

Unos buenos hábitos de vida saludables incluyen:

  • Alimentación saludable (dieta mediterránea).
  • Ejercicio físico.
  • Evitar hábitos tóxicos (alcohol, tabaco y otras drogas).
  • Evitar el estrés crónico.
  • Evitar tomar el sol en exceso.

Conclusión final del reto

Seguir un patrón alimentario saludable como la dieta mediterránea y hacer ejercicio físico todos los días cura muchas enfermedades.

Desde este portal, y viendo los resultados obtenidos por Juan Antonio, animamos a todo el mundo a cambiar sus estilos de vida e incorporar la dieta mediterránea y el ejercicio físico en sus vidas como método curativo de muchas  enfermedades.

Esto no implica que alguna vez puedas tomar tarta o beber alguna cerveza, pero el día a día este reto es lo que se debería hacer.

 

Por este reto Paz Gómez, “autora de la idea”, recibió un premio a nivel nacional por los resultados y conclusiones obtenidos de este estudio y que son:

Alimentarse bien y hacer ejercicio físico cura muchas enfermedades.

 

Vídeo en el que el Dr. Juan Madrid y la periodista Paz Gómez analizan el final del reto saludable.

 

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